contador gratis Saltar al contenido

La UE adopta objetivos más ambiciosos para el tratamiento de residuos electrónicos

Europa adopta hoy una nueva directiva que revisa y refuerza las normas vigentes para la gestión de residuos eléctricos y electrónicos. Las nuevas reglas se aplican al proceso de recolección y tratamiento de residuos, dos pasos que condicionan la posibilidad de reciclar los materiales integrados en el equipo.

“La recolección sistemática y el tratamiento adecuado son un requisito previo para reciclar materiales como oro, plata, cobre y metales raros utilizados en televisores, computadoras portátiles y teléfonos móviles”, explica la Comisión Europea en una nota publicada esta mañana.

El nuevo marco regulatorio también prevé medidas para abordar las transferencias ilegales de productos eléctricos y electrónicos, obligando a los exportadores a probar si el equipo que se envía al final de su vida útil funciona a otros países y proporcionar documentación sobre la naturaleza de las transferencias cuya legalidad es cuestionada.

Las CE señalan que una parte importante de estas transferencias tiene por objeto evitar las normas restrictivas de Europa sobre el tratamiento de los residuos electrónicos, por lo que se ha reforzado la legislación a este nivel y se ha revertido la carga de la prueba en situaciones que plantean dudas a las autoridades.

La directiva armoniza aún más los requisitos nacionales para el registro y la presentación de informes, una medida que se espera que tenga un gran impacto en las cargas administrativas.

Anualmente, se generan 10 millones de toneladas de residuos eléctricos y electrónicos en la Unión Europea. El objetivo actual prevé la recolección de 2 millones de toneladas por año, alrededor de 4 kilos por persona.

La nueva directiva aumenta el objetivo de recolección al 45% del equipo vendido, un objetivo que debe aplicarse a partir de 2016 y que tres años después, en 2019, se revisa nuevamente: hasta 65% para el equipo vendido y 85% para Los residuos electrónicos generados. En 2018, la aplicación de la directiva se extiende a todos los desechos electrónicos, algo que todavía no sucede hoy.

En la práctica, la modificación de las normas europeas para el tratamiento de residuos eléctricos y electrónicos tardará en surtir efecto. Los países de la Unión Europea tienen hasta el 14 de febrero de 2014 para cambiar la legislación y adaptarla a las disposiciones de la nueva directiva.

Escrito bajo el nuevo Acuerdo Ortográfico

Cristina A. Ferreira