Anonymous roba datos confidenciales de la Comisión de Sentencias de EE. UU.

Anonymous publica datos robados para desafiar la propuesta de ley australiana

Los datos robados de un servidor australiano en un ataque reclamado por el colectivo de hacktivistas An√≥nimos se public√≥ en l√≠nea este fin de semana, seg√ļn lo prometido por el grupo, que despu√©s del incidente admitido por el operador objetivo del ataque estar√≠a en discusiones internas para decidir si divulgar o no la informaci√≥n. en l√≠nea.

La informaci√≥n se avanza por varios medios internacionales, a saber, el Registro, que afirma haber dedicado alg√ļn tiempo en foros y chats utilizados por piratas inform√°ticos. La decisi√≥n se tom√≥ y los 40 GB de datos terminaron en varios sitios de intercambio de archivos, agrega, en una acci√≥n destinada a presionar al gobierno australiano.

Los datos fueron robados de un servidor de terceros contratado por uno de los operadores m√°s grandes de Australia, AAPT. Pero seg√ļn ZDNet, un profesor de inform√°tica en la Universidad RMIT en Melbourne, que deval√ļa el “trabajo” de los hackers, explic√≥ que el servidor en cuesti√≥n no se hab√≠a utilizado durante m√°s de un a√Īo y que ten√≠a fallas de seguridad conocidas.

El grupo le había dicho a la misma fuente que el ataque solo fue posible gracias a la movilización de varios miembros, que aprovecharon una implementación de Adobe ColdFusion, con vulnerabilidades, instalada en el servidor.

“Encontraron un sistema que no se actualiz√≥ correctamente y lo atacaron. No era un ejercicio que requiriera una gran habilidad”, dijo Mark Gregory de la universidad australiana, citado por el blog CNET.

El punto es que, incluso si se hacen mejoras en t√©rminos de seguridad, los piratas inform√°ticos siempre encontrar√°n una manera de ingresar a los sistemas, dice el fundador de la compa√Ī√≠a de seguridad inform√°tica Earthwave, con sede en Sydney.

E incluso los operadores ya han advertido que será difícil preparar sus sistemas actuales para manejar la cantidad de información que deberá guardarse si se requiere que guarden los datos del usuario.

El grupo de hacktivistas clasific√≥ el ataque como una “prueba de concepto”, aprovechando los mismos m√©todos utilizados por el gobierno contra los ciudadanos australianos, que en cualquier momento podr√°n ver sus datos expuestos de la misma manera, si se aprueba esta ley, defienden.

La posición del grupo se muestra en un video publicado en línea.

Escrito bajo el nuevo Acuerdo Ortogr√°fico

Joana M. Fernandes